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Dolor Sexual · Dispareunia

Síntomas, Tipos y Tratamiento | Dra. Nelly Cortina


¿Qué es el Dolor sexual?

El dolor en las relaciones sexuales no es normal, no es psicológico y no debes tolerarlo. Una guía clínica completa para entender por qué duele, qué lo causa y qué opciones reales existen para recuperar tu vida sexual.


COMPRENCIÓN CLÍNICA

¿Por qué me duele al tener relaciones?

El dolor durante las relaciones sexuales se llama clínicamente dispareunia una condición médica reconocida, con mecanismos biológicos documentados y con causas identificables en la gran mayoría de los casos.

No es un problema de incompatibilidad. No es falta de excitación. No es "ser así". Y definitivamente no es algo que debas tolerar en silencio.

La dispareunia puede aparecer al inicio de la penetración, durante la relación, después de terminar o en todas estas fases al mismo tiempo. Puede ser un ardor, una presión, un agujonazo, un dolor profundo o una sensación de "que algo no cabe". Cada descripción apunta a mecanismos distintos  y entender cuál está presente es el primer paso del diagnóstico.

Los dos grandes tipos de dolor sexual

Antes de identificar la causa, la localización del dolor es la primera clave diagnóstica. No es lo mismo que duela en la entrada que adentro.

Dolor superficial

Dolor en la entrada de la vagina

El dolor aparece en el momento de la penetración o al intentarla, localizado en el vestíbulo vulvar  la entrada de la vagina. También puede sentirse al usar tampones, durante la revisión ginecológica o con el roce de la ropa interior.

Causas frecuentes: vulvodinia, vestibulodinia, liquen escleroso, atrofia vulvovaginal, vaginismo, dermatitis vulvar.                              

Dolor profundo

Dolor pélvico durante la penetración

El dolor se siente "adentro"  en la pelvis, el abdomen bajo o los costados durante la penetración profunda o en ciertas posiciones. Suele describirse como una presión, un golpe o un dolor sordo que puede durar horas después de la relación.

Causas frecuentes: endometriosis, quistes ováricos, miomas, enfermedad pélvica inflamatoria, síndrome de congestión pélvica, adherencias.

LA PREGUNTA MÁS URGENTE

¿Es normal que duela?


No. El dolor en las relaciones sexuales no es normal.

Esta respuesta necesita ser así de directa porque miles de mujeres han recibido la respuesta opuesta — de médicos, de madres, de parejas, de la cultura. "Es que eres primeriza." "Necesitas relajarte más." "Es que eres chica." "Ya se te pasará." Ninguna de esas respuestas es clínicamente aceptable.

Que el dolor en las relaciones sexuales sea frecuente no lo hace normal. Es frecuente precisamente porque no se diagnostica, no se trata y se normaliza en lugar de atenderse.


La diferencia entre molestia inicial 

y dolor patológico


Existe una distinción clínica importante: la molestia leve durante las primeras experiencias sexuales  por tensión, poca lubricación o falta de excitación es diferente del dolor persistente, recurrente o incapacitante.


Dolor que requiere atención:

Dolor que ocurre en la mayoría o en todas las relaciones sexuales, que lleva semanas o meses presente, que es intenso, que persiste después de terminar, o que te hace evitar las relaciones por anticipación del dolor.


Molestia transitoria esperable: 

Leve incomodidad en las primeras relaciones sexuales de la vida, por tensión muscular y falta de experiencia. Desaparece con el tiempo y la excitación adecuada.

DIAGNÓNSTICO DIFERENCIAL

¿Cuáles son las causas del dolor sexual?

El dolor en las relaciones sexuales tiene causas concretas, identificables y en su gran mayoría tratables. El problema no es que las causas sean misteriosas es que nadie se ha tomado el tiempo de buscarlas con el examen correcto.

En muchas pacientes coexisten más de una causa al mismo tiempo. Por eso el diagnóstico diferencial completo es fundamental antes de iniciar cualquier tratamiento.

Causas del dolor superficial en la entrada vaginal

Vulvodinia · Vestibulodinia

Hipersensibilidad crónica del sistema nervioso en el tejido vulvar. Ardor, quemazón o dolor intenso al mínimo contacto, incluyendo tampones, ropa o revisión ginecológica. La causa más frecuente de dispareunia superficial crónica.

Liquen Escleroso

Enfermedad autoinmune que adelgaza y fragiliza la piel vulvar. El tejido afectado pierde elasticidad, se rompe fácilmente con el roce y genera dolor intenso durante la penetración. Frecuentemente subdiagnosticado.

Atrofia Vulvovaginal

La falta de estrógenos por menopausia, lactancia, anticonceptivos inyectables u otras causas — adelgaza y reseca el tejido vaginal. La penetración se vuelve dolorosa por falta de lubricación y pérdida de elasticidad.

Vaginismo

Contracción involuntaria e incontrolable de los músculos del piso pélvico al intentar la penetración. No es decisión consciente  es una respuesta neurológica que puede tener origen en trauma, dolor previo o tensión crónica. Completamente tratable.

Infecciones vulvovaginales

Candidiasis, vaginosis bacteriana o herpes genital activos generan inflamación que hace dolorosa la relación sexual. El dolor en el contexto de infección suele ser agudo, no crónico aunque las infecciones recurrentes sí pueden sensibilizar el tejido.

Lesiones por VPH y dermatosis

Las verrugas genitales, las lesiones intraepiteliales vulvares y las dermatitis de contacto crónicas alteran la integridad de la piel vulvar y pueden generar dolor durante el contacto sexual.

MANEJO CLÍNICO

¿El dolor al tener relaciones tiene solución?


Sí. En la mayoría de los casos, la dispareunia tiene solución o mejora de forma muy significativa con el tratamiento correcto.

La clave está en dos cosas: identificar la causa o las causas reales del dolor  que pueden ser varias y coexistir  y elegir un tratamiento que responda a esas causas específicas, no solo al síntoma. Tratar el síntoma sin atender la causa es la razón por la que tantas mujeres siguen con dolor después de múltiples intentos de tratamiento.